Por dólar alto, construir para desarrolladores es más económico

Fuente: Ambito.com

Con una suba del dólar anual cercana al 70% y un índice de la CAC próximo al 24%, el mercado de la construcción que estaba en valores históricos logró acomodarse. Sin embargo ya evidencia una desaceleración.

La turbulencia del dólar impacta de lleno en el mercado de real estate. Como consecuencia de la devaluación, el costo de la construcción venía en los últimos meses en caída, pero en julio la apreciación del peso hizo que aumente un 4% en dólares. Lo cierto es que los valores que maneja el sector por ahora parecen tentar solo a los inversionistas más grandes, dejando a las pymes en una compleja situación.

Según el último informe realizado por Reporte Inmobiliario, con el alza del dólar, “el costo de la construcción para un edificio se ubicaría nuevamente en un mínimo asimilable al valor del último semestre de 2015”. Lo que deja expuesto que a pesar de la devaluación los costos de construcción no bajan lo suficiente para generar interés en los tenedores de moneda norteamericana.

“La persona que tiene un proyecto y está decidido de hacerlo porque cuenta con el dinero lo hace porque es la oportunidad de bajar los costos en dólares. Los márgenes de rentabilidad han caído y hay más competencia”, explicó a Ámbito Biz Claudio Fiszman, gerente comercial del grupo constructor Bautec. “El dólar creció casi un 70% en lo que va del año mientras que el índice de la CAC tuvo un alza del 24%. Por lo que hoy si hacés una obra de la tipología de la construcción, te ahorras un 25% en dólares, pero por supuesto esa ecuación es positiva para quien cuenta con el dinero”, agregó el especialista.

La crisis se evidencia en aquellos clientes que no tienen el efectivo. “Las pymes, las que se fondean a sí mismas, son las más perjudicados. En cuanto a presupuestos sí se ve una caída. Venimos trabajando con aquellos que se cerraron a principios de año, pero no están surgiendo por el momento nuevos. La mayoría está esperando que el dólar se acomode para tomar la decisión”, agregó Fiszman en cuanto al impacto de la crisis económica del país. “Hay una tendencia de esperar un poco, hay consultas pero no se cierran las operaciones”, concluyó

“Producto de la devaluación habíamos llegado a valores récord de construcción ahora se acomodaron un poco las variables, lo que genera un mejor escenario para muchos”, sostuvo Santiago Tarasido, CEO de la constructora CRIBA. “Hay ganadores y perdedores. La exportación va a generar superávit, y en nuestro sector estamos con muy buen nivel de actividad, vamos a crecer en valores reales en comparación del año pasado”, sostuvo el especialista.

Es que en los últimos dos meses, en medio de la turbulencia de la moneda local contra la estadounidense, las grandes empresas que ya tenían decidido comenzar con un desarrollo y que contaban con un presupuesto en dólares, firmaron contratos. “Esto se da principalmente porque no quieren que el dólar siga subiendo. Con clientes institucionales que ya tenían destinados una inversión ya cerramos contratos y se vieron favorecidos porque ahora pueden hacer más metros cuadrados que antes con el mismo dinero”, indicó Tarasido.

En la misma sintonía y con una apuesta positiva, Ariel Milsztejn, CEO de la Desarrolladora G70 que viene construyendo en Rosario y Córdoba dijo “tenemos tres desarrollos de acá a diciembre y otros tres para el primer trimestre del año que viene. Seguimos apostando en este negocio. Pasamos por muchas crisis y sin embargo seguimos trabajando. Hay que hacer un producto más pensado y buscar el nicho porque siempre hay un mercado”.

HIPOTECARIOS

Entre los más perjudicados, todas las fuentes consultadas coinciden en que los más afectados por el nuevo escenario económico son aquellas que necesitan de créditos hipotecarios para emprender un nuevo desarrollo o para el comprador final de clase media. “Se sintió fuerte la falta de hipotecarios. Además duró muy poco, pensábamos que se vendía lo usado y venía reposición de stock, pero lo cierto es que no llegó a tener ciclo de rotación. Ahí es cuando vuelven a surgir las construcciones en pozo. Nosotros tenemos plan de financiación de 48 o 72 cuotas, si bien es necesario entre un 20% o un 30% de entrega, es una solución para aquellos que buscan financiarse”, explicó Milsztejn. Además, hoy el mercado se flexibilizó. “Algunos clientes se acercan con un monto menor del necesario para iniciar la inversión, pero buscamos la forma de que se incrementen las cuotas, pero que puedan acceder al plan”, agregó.

Desde Criba reconocieron que “todo este cambio y la gran apuesta que había, porque la construcción de viviendas sea a través de créditos hipotecarios con unidad indexada era el camino. En situaciones como esta los modelos sufren. Cayeron las hipotecas, pero sabemos que esa es la forma y hay que apuntar a que ese escenario regrese”, concluyó Tarasido.

 

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